Tema 2: La lengua como competencia

En esta segunda entrada, dedicada al segundo tema de la asignatura, he querido llevar los contenidos un poco hacia el terreno de la docencia.

El objetivo de la enseñanza de la lengua en Primaria es el desarrollo de la competencia en comunicación lingüística. En este tema nos planteamos en qué consiste el objeto mental que denominamos lengua materna y lo exploramos para poder entenderlo como base de la competencia.




La competencia lingüística o gramatical es una entidad abstracta, una representación mental compleja formada por un conjunto de unidades y reglas que constituyen un sistema de conocimiento mental implícito. Debemos distinguirla de la actuación, que es el uso que se hace de este sistema.

Analizamos en este tema la forma en que se estructura la competencia gramatical, y vemos que incluye el conocimiento de la lengua en los planos fónico, morfológico, sintáctico y léxico. Asimismo, se concluye que la competencia lingüística se estructura en niveles de representación que no son meramente teóricos, sino que son psicológicamente reales y comunes a todos los hablantes de cualquier lengua.


En los individuos bilingües se da un rasgo lingüístico denominado alternancia de códigos, que resulta de la integración de los distintos sistemas lingüísticos. Es erróneo pensar que el bilingüismo genera confusión mental y produce interferencias en la competencia en comunicación lingüística. Junto con la competencia gramatical el niño adquiere la competencia pragmática/sociolingüística, relacionada con la adecuación de la producción lingüística a la situación comunicativa, completando lo que entendemos por competencia en comunicación lingüística.




La competencia comunicativa recibe distintas definiciones; de ellas nos interesa especialmente la que se halla en la legislación de Magisterio-Primaria, que incluye el conjunto de destrezas que permiten que un hablante actúe comunicativamente de forma eficaz en cualquier situación. Este concepto de competencia comunicativa incluye la competencia gramatical y la pragmática/sociolingüística, y también las habilidades y destrezas, como las de la lectoescritura, incidiendo en aspectos que no son innatos. Llegamos a la conclusión de que en la definición de competencia del Ministerio de Educación se defiende un uso funcional de la enseñanza de la lengua. La lengua se debe enseñar para que funcione en la comunicación.

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